Quinta Temporada
Crítica
Género de opinión que describe, elogia o censura, en todo o en parte, una obra cultural o de entretenimiento. Siempre debe escribirla un experto en la materia

Bienvenida a 2021, Diane Lockhart

‘The Good Fight’ estrena su quinta temporada en plena forma y reivindicándose como la serie que mejor y de forma más divertida refleja el mundo actual

Christine Baranski, en el primer capítulo de la quinta temporada de 'The Good Fight'. En vídeo, avance de la serie.
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Las cosas no iban a ser así en The Good Fight. Es algo que sus creadores, el matrimonio que forman Robert y Michelle King, repitieron hasta la saciedad cuando se les preguntaba por el comienzo de su serie. Ya tienen callo en eso de rehacer los planes sobre la marcha. Cuando este drama (con mucho de comedia) legal comenzó allá por 2017, no contaban con que pocos meses antes Donald Trump se fuera a imponer a Hillary Clinton y terminara en la Casa Blanca. Ese contratiempo, que alteró el guion de la serie y la personalidad y reacciones de sus personajes, terminó siendo lo mejor que le podía haber pasado a la que rápidamente se convirtió en una de las ficciones televisivas que mejor y de forma más divertida refleja el mundo real en el que se desarrolla. Porque si The Good Fight es heredera del lujo, ingenio, mordacidad, cuidado por los personajes y gran factura de The Good Wife, también heredó de la serie madre su enorme habilidad para incorporar la realidad a sus tramas.

Tampoco los King y el resto de guionistas (y nadie en todo el planeta, en realidad) contaban con que en 2020 tuvieran que dar carpetazo a la cuarta temporada antes de tiempo por una pandemia global. La quinta entrega, recién estrenada en Movistar+ (en versión original subtitulada con capítulos semanales; la versión doblada comienza el 2 de julio), vuelve a demostrar, una vez más, por qué The Good Fight es la serie en activo que mejor describe Estados Unidos. Y lo hace a un nivel altísimo tras un descanso que le ha sentado la mar de bien.

Todo se consigue de la forma más inteligente y menos previsible posible. Sin destripar detalles, el primer capítulo de la quinta temporada se presenta en forma de un gran “anteriormente en…” de 50 minutos, con el montaje rápido, escenas cortas y música de fondo propios de esos fragmentos con los que comienzan algunas series, solo que en esta ocasión no estamos volviendo la vista sobre contenido ya emitido, todo es nuevo. Valiéndose de este recurso, la serie repasa lo sucedido en 2020 y lo que llevamos de 2021, desde los momentos previos a la pandemia hasta el confinamiento o cómo el asesinato de George Floyd golpea a los personajes. Tampoco faltan, por supuesto, las elecciones en las que Joe Biden termina imponiéndose a Donald Trump o el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021. Todo en un capítulo frenético en el que también está en juego el futuro del bufete.

Sarah Steele, en el primer capítulo de la quinta temporada de 'The Good Fight'.
Sarah Steele, en el primer capítulo de la quinta temporada de 'The Good Fight'.

La cuarta temporada dejó sin despedir a dos personajes principales de la serie cuyos actores ya habían anunciado su marcha: Cush Jumbo (Lucca Quinn) y Delroy Lindo (Adrian Boseman). La interrupción repentina de la producción dejó sus historias sin cerrar. Este primer episodio no solo sirve para ordenar el estado de la cuestión actual y saltar hasta un Estados Unidos pospandémico y sin mascarillas, también despide a Lucca y Adrian dignamente.

A partir del segundo episodio (se han facilitado cuatro por adelantado a la prensa), The Good Fight vuelve a su ritmo habitual. Los ecos de la realidad siguen presentes en las tramas y, mientras que Diane Lockhart (la maravillosa Christine Baranski) se replantea su posición, junto a Liz Reddick (la no menos maravillosa Audra McDonald), al frente de un bufete afroamericano, los cambios políticos la afectan por el flanco personal. Marissa Gold (Sarah Steele) busca nuevas metas laborales dentro del derecho, una joven y ambiciosa abogada se incorpora a la firma y la locura del mundo real se refleja en el juzgado no oficial que un hombre, Hal Wackner (interpretado por un Mandy Patinkin que no se lo ha pasado tan bien desde que fue Íñigo Montoya en La princesa prometida), ha montado en la parte de atrás de una copistería para impartir justicia de un modo muy poco ortodoxo.

En un momento del segundo episodio de esta quinta temporada, Diane Lockhart confiesa a otro abogado: “Yo ya no entiendo nada”. El otro letrado replica lo que podríamos haber contestado cualquier espectador: “Por supuesto que lo entiendes. Bienvenida a 2021”.

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Sobre la firma

Redactora de la sección de Televisión. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde trabajó en Participación y Redes Sociales. Desde su fundación, escribe en el blog de series Quinta Temporada. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y en Filología Hispánica por la UNED.

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