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La última actuación de Charlie Watts, ante una batería invisible

En un festival virtual, el fallecido miembro de los Rolling Stones no quiso aparentar lo que se oía pero no hacía. La maquinaria no puede parar, como no paró cuando murió Brian Jones

Charlie Watts, en su última actuación con The Rolling Stones, el 18 de abril de 2020, interpretando 'You Can't Always Get What You Want' en el festival virtual 'Together at Home'. En vídeo, la actuación de la banda.

Brian Jones fue hallado muerto en su piscina el 3 de julio de 1969, semanas después de ser despedido por Mick Jagger y Keith Richards de los Rolling Stones, que fundaron juntos. La banda no cambió sus planes: 48 horas después de la tragedia, con Mick Taylor en su lugar, celebró el concierto gratuito en el Hyde Park de Londres que recoge la película The Stones in the Park. Presentado, eso sí, como un homenaje. Ni Jagger ni Richards fueron al entierro, sí lo hicieron Bill Wyman y Charlie Watts. El grupo estaba en plena forma y enfilaba su mejor etapa creativa.

La última actuación de Charlie Watts con los Stones llegó a las pantallas de todo el mundo en lo peor de la pandemia, cuando daba terror pisar la calle. El 18 de abril de 2020, en el festival benéfico y virtual One World: Together at Home, liderado por Lady Gaga, estrellas de la música conectaban para actuar desde sus casas (más bien mansiones). Desde la suya apareció Jagger en una pantalla partida entonando, con la guitarra acústica, You Can’t Always Get What You Want. Fueron incorporándose las cuerdas de Richards, sentado en su sofá, las de Ronnie Wood... Y Watts entró cuando le tocaba sentado ante algunas cajas, con auriculares, sonriente y moviendo las baquetas en el aire. Ante una batería invisible que se podía escuchar.

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DENVER, CO - AUGUST 10: Charlie Watts the Rolling Stones performing at Mile High Stadium August 10, 2019 in Denver, Colorado. (Photo by Joe Amon/MediaNews Group/The Denver Post via Getty Images)
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Charlie Watts of The Rolling Stones during rehearsal, New York, May 1978. (Photo by Michael Putland/Getty Images)
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Fue el momentazo de la noche. Algunos explicaron el misterio en programas de batería virtual como Aerodrums o Freedrum; más creíble la versión de que su sonido estuviera pregrabado para evitar el inevitable lapso de una conexión por internet. El bueno de Watts no quiso aparentar que hacía lo que no hacía.

Los bateristas no suelen ser las estrellas en las bandas, pero marcan su sonido y en el escenario mandan sobre los demás. Watts, un tipo refinado alejado de los excesos de sus compañeros, venía del jazz y aportaba al grupo un toque lánguido. Existía un brevísimo desfase, algo así como una imperfección controlada, entre su golpe y la guitarra de Richards. Este lo reconoció así: “Esa manera de alargar un poco el compás era uno de los secretos del sonido de los Stones”.

Watts falleció el martes cuando su banda ya había decidido salir de gira sin él en septiembre. Él mismo, ya enfermo, anunció que lo sustituiría Steve Jordan. La mayor maquinaria de rock and roll de la historia no puede ni quiere parar.

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Sobre la firma

Ricardo de Querol

Es subdirector de EL PAÍS. Licenciado en Ciencias de la Información, ejerce el periodismo desde 1988. Inició su carrera en Ya y trabajó una década para Diario 16. Ha sido director de Cinco Días y de Tribuna de Salamanca. En EL PAÍS ha sido redactor jefe de Sociedad, de Babelia y de la mesa digital, además de columnista.

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