Dragones contra elfos: la gran batalla por el trono de la fantasía épica se libra en la televisión

Las superproducciones ‘La casa del dragón’ y ‘El señor de los anillos’ aspiran a conquistar audiencias millonarias en un enfrentamiento que será clave en la guerra de las plataformas

Robert Aramayo como Elrond y Morfydd Clark como Galadriel, en 'El señor de los anillos: los anillos de poder'.

Menos de dos semanas separarán los estrenos de las dos mayores superproducciones que se podrán ver este año en la televisión. Las dos, basadas en grandes fenómenos literarios. Las dos, precuelas de historias que rompieron récords en el audiovisual. Las dos, esenciales para el futuro de sus plataformas. Y las dos, pertenecientes a un género, el de la fantasía épica, que ha dejado de ser considerado menor para alcanzar al gran público. La casa del dragón (22 de agosto en HBO Max) y El señor de los anillos: los anillos de poder (2 de septiembre en Amazon Prime Video) llevarán a George R.R. Martin y J. R. R. Tolkien a competir cara a cara, y semana a semana, por el trono de la televisión.

La casa del dragón, con Ryan Condal y Miguel Sapochnik como máximos responsables y con el seguimiento muy de cerca de George R.R. Martin, es la primera producción derivada de Juego de tronos que ve la luz. Su acción se sitúa unos 200 años antes que la serie madre y contará la historia de la casa Targaryen con el libro Sangre y fuego, de Martin, como base. Desde que se empezó a vislumbrar el final del gran éxito de HBO, la cadena estadounidense se puso manos a la obra para tratar de mantener activa la gallina de los huevos de oro y empezó a trabajar en varias posibles extensiones. El camino no ha sido sencillo, y supuso por ejemplo invertir unos 30 millones de euros en un capítulo piloto protagonizado por Naomi Watts que terminaron desechando. Además, hay otras siete posibles continuaciones en fase de desarrollo. Es muy probable que su futuro dependa, en buena parte, del éxito o fracaso de La casa del dragón, que medirá la capacidad de Juego de tronos de convertirse en una franquicia rentable para la cadena.

Paddy Considine, como el rey Viserys Targaryen en 'La casa del dragón'.
Paddy Considine, como el rey Viserys Targaryen en 'La casa del dragón'.

Por su parte, El señor de los anillos: los anillos de poder es un proyecto al que Amazon Prime Video ha dedicado mucho tiempo y un presupuesto al alcance de muy pocos. En 2017, la empresa anunció la compra de derechos para la adaptación televisiva, por los que se calcula que Amazon pagó unos 300 millones de dólares (unos 292 millones de euros). A eso habría que sumar el coste de producir los ocho capítulos de la primera temporada, que la revista especializada Variety calcula en unos 465 millones de dólares (452 millones de euros). La primera temporada de La casa del dragón, de 10 capítulos, se calcula que ha costado unos 200 millones de dólares (194 millones de euros). Patrick McKay y J.D. Payne son los máximos responsables de El señor de los anillos, y el cineasta español Juan Antonio Bayona dirige los dos primeros episodios. Buena parte del rodaje se desarrolló en Nueva Zelanda, siguiendo la estela de las películas de Peter Jackson, y la trilogía cinematográfica ha sido también el referente en su apuesta visual. La historia está ambientada miles de años antes de los hechos de El hobbit y El señor de los anillos y sigue a un grupo de personajes mientras el mal resurge en la Tierra Media.

Una imagen de 'El señor de los anillos: los anillos de poder'.
Una imagen de 'El señor de los anillos: los anillos de poder'.

Aunque se pueda plantear como un choque de titanes, los responsables de las series no lo ven como una batalla. “Los fans de la fantasía son lectores y espectadores voraces. Hay un montón de gente en este mundo a la que les gusta por igual Tolkien y Martin. Yo soy uno de ellos”, dice a EL PAÍS Ryan Condal, guionista y máximo responsable de La casa del dragón, en una entrevista por videollamada. “Crecí siendo fan de Tolkien y me encontré con el trabajo de George R.R. Martin como fan de la alta fantasía, y me gustan los dos por igual. Veré las dos series. De hecho, probablemente vea más El señor de los anillos simplemente porque ya he visto nuestra serie”, añade Condal.

Universos literarios

Detrás de estos universos de ficción están dos de los autores del género más leídos del mundo y que han marcado el camino de la fantasía épica. Tolkien (1892-1973) sentó las bases con la creación de la Tierra Media. Martin (73 años) actualizó el género con los siete reinos de Poniente. “Tolkien presenta una fantasía más clásica, una epopeya del bien contra el mal. Era filólogo, mientras que Martin es periodista, busca unos conflictos y unos personajes más oscuros, más grises”, defiende Javier Marcos, responsable de Los Siete Reinos, la mayor web dedicada al mundo de Juego de tronos en español y vocal de prensa de la Sociedad Tolkien Española. Marcos cita a Tom Shippey, uno de los mayores expertos en el escritor de El hobbit, para ilustrar la comparación entre los dos autores: “Tolkien escribe sus historias como el mundo debería ser, con alianzas, con la gente trabajando junta por un objetivo común… Y Martin nos cuenta el mundo como realmente es, crudo, con dolor, con desesperación, y mostrando que no siempre los buenos ganan al final”.

Milly Alcock y Emily Carey, como las versiones jóvenes de la princesa Rhaenyra Targaryen y Alicent Hightower en 'La casa del dragón'.

“Tolkien casi inventó un género, puso las reglas que ha seguido todo el mundo. El único que ha sido capaz de reinventarlo a nivel popular masivo ha sido Martin”, defiende Ricard Ruiz Garzón, escritor, profesor y comisario del festival 42, dedicado a la fantasía y que del 2 al 6 de noviembre celebrará en Barcelona su segunda edición. Ruiz Garzón destaca varias diferencias clave en la escritura de los dos autores: los personajes femeninos (casi inexistentes en Tolkien y con mucha fuerza y variedad en Martin); el punto de vista (Martin narra sus historias cambiando la perspectiva entre personajes); y la incorporación en Martin del humor, el sexo y la violencia.

Más allá de las diferencias, tanto El señor de los anillos como Canción de hielo y fuego (la serie de libros en la que se basa Juego de tronos y que Martin no ha terminado de publicar) lograron llevar la fantasía épica al gran público. “La fantasía ya no es un gueto. En estos momentos somos los que cortamos el bacalao, los que tenemos las buenas historias. Ya no es el gueto para gente rarita que se juntaba a jugar a juegos de rol y tenían espinillas y estaban muy pálidos porque no les daba nunca el sol”, dice Cristina Macía, traductora de los libros de George R.R. Martin y una de las directoras del festival literario Celsius 232 dedicado a la fantasía, ciencia ficción y terror y que en julio celebró su 11ª edición en Avilés. “Sin Tolkien, la fantasía se habría quedado todavía más en el cajón de lo juvenil o lo escapista”, argumenta Ruiz Garzón. Él añade dos claves para la extensión del género: un relevo generacional en sus seguidores, a los que se han sumado en masa los lectores y espectadores más jóvenes, y que la realidad se ha vuelto muy poco realista: “Estás más preparado para muchas cosas si lees también ciencia ficción o fantasía. Hablar de la literatura realista como si fuera la realidad del siglo XIX, que de vez en cuando se producía algún cambio, no tiene sentido cuando ahora cada telediario nos cambia las reglas de la vida Habría que cambiar esa terminología”.

Un momento del rodaje de la serie 'El señor de los anillos'.
Un momento del rodaje de la serie 'El señor de los anillos'.

La televisión de la era de las plataformas ha puesto la mirada en la fantasía con especial interés. El reciente estreno de Sandman, la llegada este otoño de la adaptación de Entrevista con el vampiro o recientes éxitos de público como The Witcher y La rueda del tiempo así lo demuestran. Ruiz Garzón recuerda que grandes representantes de anteriores edades doradas de la televisión, como Twin Peaks o Perdidos, también abrazaron el género. Juego de tronos lo consolidó en la primera división y unió reconocimiento crítico, popular e incluso en los premios: es la serie más premiada de la historia en los Emmy. La opción de contar con más horas de desarrollo, las posibilidades técnicas también al alcance de la televisión y los cambios de hábitos de consumo acelerados por la pandemia han contribuido a que sea el medio elegido para adaptar estas historias por delante del cine.

Matt Smith, el príncipe Daemon Targaryen en 'La casa del dragón'.
Matt Smith, el príncipe Daemon Targaryen en 'La casa del dragón'.

La misión que tienen por delante La casa del dragón y El señor de los anillos: los anillos de poder no es sencilla. Para canal y plataforma, es vital que tengan buena acogida. HBO busca mantenerse en lo más alto como generadora de ficción de prestigio multipremiada que no se distancie del seguimiento masivo, algo que logró con Juego de tronos. Y Amazon quiere su propio Juego de tronos, ese éxito global que solo parece haber encontrado con The Boys y que necesita para mantener su buena posición actual en la guerra de las plataformas. A ambas les interesa crear una franquicia en torno a estos títulos. Las dos series tienen un gran respaldo desde sus plataformas: para La casa del dragón sus responsables ya están planificando más temporadas, aunque no se hayan anunciado oficialmente, y Amazon ha manifestado su interés en contar con 50 horas de El señor de los anillos.

La serie 'El señor de los anillos' se ha rodado en Nueva Zelanda, como las películas que dirigió Peter Jackson.
La serie 'El señor de los anillos' se ha rodado en Nueva Zelanda, como las películas que dirigió Peter Jackson.

El enemigo en casa

A pesar de tener mucho a favor, ninguna de las dos series lo tendrá fácil. Para Cristina Macía, “tienen el enemigo en casa”. “La heredera de Juego de tronos tiene el reto de volver a captar el público de Juego de tronos, y con las inversiones que han hecho, esperemos que las expectativas no sean excesivas. En cuanto a El señor de los anillos, puede tener un problema en sus propios seguidores si exigen una fidelidad absoluta al original”. Macía se refiere a la polémica surgida entre algunos fans por la participación de actores negros y latinos.

¿Habrá público para las dos? ¿O es posible que la emisión simultánea penalice a una y beneficie a otra? “Si no lo han hecho muy mal, creo que lo que van a hacer es retroalimentarse. Habrá una especie de duelo que viviremos en directo, con legiones de fans de un lado y del otro”, sostiene Ricard Ruiz Garzón. Para Javier Marcos, el público objetivo de cada serie no es tan similar como puede parecer: “Los anillos de poder será una serie más familiar, menos política, muy visual. La casa del dragón será más cruda, más dramática, con personajes más grises. Atraerá a público al que le gusta la intriga política, un público que no consume habitualmente fantasía”.

Emma D'Arcy como la princesa Rhaenyra Targaryen de adulta, y Matt Smith, el príncipe Daemon Targaryen, en 'La casa del dragón'.
Emma D'Arcy como la princesa Rhaenyra Targaryen de adulta, y Matt Smith, el príncipe Daemon Targaryen, en 'La casa del dragón'.

Cuando se pregunta a los responsables de La casa del dragón por este enfrentamiento, Miguel Sapochnik tira de ironía: “Creo que ahí fuera hay una gran audiencia... para La casa del dragón”, dice riendo. Ryan Condal toma el testigo y se pone serio: “Hay espacio de sobra para las dos. Creo que todo el mundo debería estar alentando que estos dos programas sean buenos y que funcionen y conecten, porque son producciones tan caras que, si queremos que haya más como ellas en el futuro, si queremos apuestas grandes y caras, tenemos que conseguir que conecten con los fans y así tendremos más series de altísima calidad en el futuro”.

Puedes seguir EL PAÍS TELEVISIÓN en Twitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Recibe el boletín de televisión

Todas las novedades de canales y plataformas, con entrevistas, noticias y análisis, además de las recomendaciones y críticas de nuestros periodistas
APÚNTATE

Sobre la firma

Natalia Marcos

Redactora de la sección de Televisión. Ha desarrollado la mayor parte de su carrera en EL PAÍS, donde trabajó en Participación y Redes Sociales. Desde su fundación, escribe en el blog de series Quinta Temporada. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y en Filología Hispánica por la UNED.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS